Ya se

21.04.2013 23:16

 

Mi amiga María Jesus, siempre tiene el punto acertado de las cosas, o al menos se acerca mucho a ello, y en mi caso , se que me conoce mucho y muy bien. Es cierto que uno no puede hacerse responsable de lo que sucede en un país, pero si puede sentirse impotente ante uansituación tan caótica como la que estamos pasando. Se o presiento, que todo esto que sucede en nuestro país, ocurre por intereses ajenos a nosotros y que está en manos de unos pocos que tienen el mundo como pelota de sus juegos monetarios, pero ver como se desmorona tu entorno no puede dejarme indiferente. A muchos les importa un rábano lo que le suceda al vecino, y así nos va. La culpa no la tiene el dinero sino nosotros por darle una importancia divina y casi monoteísta en los días que nos ha tocado vivir. Siento pena, al ver como en los años que tenía que vivir con tranquilidad, están siendo los años más difíciles de mi vida. La muerte se ha llevado a personas amadas y otras están enfermas, y el dinero es, sin yo quererlo el tema diario de conversación. Puedo vivir, si, y no puedo quejarme por ello, pero es una vida en una sola dirección, que parece haber sido marcada por los bancos, y eso es lo que me hace sentirme manipulado y manejado como una marioneta. Ya he escrito más de una vez mis ganas de alejarme de todo esto, y tomar un camino sencillo, donde las cosas de cada día dependan de mi, pero parece que alguien no quiere que lo haga. Nunca fui cobarde, pero es más fácil cambiar de rumbo a los 30 años que a los 63, aunque no es menos cierto que siempre es difícil en esta nuestra sociedad el hacerlo. Es la eterna canción: “No puedo vivir contigo, ni puedo vivir sin ti”. El petirrojo me mira desde su rama y parece reírse de mi con sus trinos de primavera. Una nueva puesta de huevos ha dado fruto y eso es lo único que a el le importa,pero las moto sierras andan cerca, y temo por su nido; pero se que en otro lugar construirá otro con el mismo amor que el que tiene.