Y yo corriendo.

29.11.2014 02:03

Era tarde. Lloviznaba. Unos amigos me habían dejado no lejos del hotel. Con mi gorra negra de jockey y mi anorak encaminé mis pasos hacia mi residencia. Iba solo por la calle, era estrecha y poco iluminada. Oí como unos pasos se acercaban a mi acelerando el paso. Yo disimulando también aceleré. No volví la cabeza, no quería saber quien era. Entre callejuelas oscuras sentí como los pasos de acercaban a mi sin yo quererlo. La luz de la puerta del hotel apareció al final de la pequeña y estrecha calle. Aceleré un poco el paso. Al llegar a la pequeña plaza donde estaba el hotel, ya me sentí seguro. La puerta de cristal se abrió automáticamente a mi llegada ante la misma. Al entrar respiré profundamente sin atreverme a ver quien me seguía. Sentí como la puerta se abría tras de mi. Una voz me llamó por mi nombre:¡Señor Borrajo!. me volví, era un hombre mayor con gabardina y sombrero que me tendió su mano, yo le di la mía. ¡Como camina usted! Casi no lo alcanzo. PERDONE LAS MOLESTIAS, PERO SOLO QUERÍA DECIRLE QUE ESTA NOCHE HE ESTADO EN EL TEATRO VIÉNDOLE . Si digame le contesté amablemente. Pues eso que solo quería decirle que Dios le bendiga por las dos horas que me ha hecho pasar. Hacía años que no me reía tanto. Ya no le molesto más. ¿Puedo darle un beso? Claro respondí. Sin soltarme la mano acercó su mejilla fría a la mía y me dio un beso con tanto cariño que sentí el escalofrío del amor. ¡Y yo corriendo por temor a que me pudiera pasar algo malo!