María Asquerino

28.02.2013 10:44

Se ha marchado una grandísima actriz y no pasa nada, la nada más triste y desesperanzadora. Tan penosa es nuestra sociedad que nadie se ha encargado de su cuerpo en la morgue, mientras esta españa, con minúscula, seguía como una drogada el partido de fútbol de turno. María ciertamente no fue una mujer sinpática tal y como lo entiende la gente, pero fue coherente con sus ideas y su forma de vida, y eso es mucho más importante que la "simpatía" que muchas veces es la hija predilecta de la hipocresía. Yo la conocí en tiempos de Bocaccio y siempre fue una persona cordial y en cierto punto cercana, cuando yo me acercaba a ella en aquel rincón donde siempre estaba Balbín, J.L,Coll, Mariví Nebreda, Pepe Diáz, etz. María fue la reina en "Anillos para una dama" en el teatro y muchas mujeres en el cine y en el teatro de esas de rompe y rasga, dura, implacable, gran actriz. Si hoy por fín alguien se ocupa de su cuerpo y lo ponen en algún teatro ,algo que sería lo más lógico, incluida la visita del ministro de cultura que seguramente brillará por su ausencia, la hipocresía volverá a vestirse de gala para salir en los medios, y que les vean con las gafas oscuras de siempre. Querida María espero que seas feliz en esta última función que a todos nos toca representar alguna vez. No te mereces el olvido. VANITAS VANITATIS