El paso del tiempo

20.07.2013 12:24

El paso del tiempo inexorable me hace pensar en mi pequeñez y lo pretensiosa que es la vida de los humanos. De un día a otro por causa de cosas que son solo materiales, cambiamos de forma de ver la vida, como si eso fuera algo real, cuando es solo papel al que llamamos dinero. Cada vez tengo más la sensación de haber sido engañado por quienes me educaron y todos aquellos que me dieron ciento de explicaciones pata triunfar. Hay algo que me ata las manos y hasta dentro de dos años no podré ser libre de lo que llaman bancos, pero mi pensamiento ya se ha marchado a un lugar muy lejano o muy cercano, para poder vivir el tiempo que me quede, que espero sea largo, como yo quiera, sin depender de nadie que me ponga horarios o sonrrisas que no quiero poner.Esta sociedad no me necesita, es más, creo que le sobro, porque tienen uas metaas que en nada se parecen a las mías. Puede ser que sea un bicho especial, raro, pero lo cierto es que no soy de rebaño, y eso en estos días cabrea mucho, más de lo que puedan pensar los inocentes que aún quedan. No me encuentro solo, no, me llevo bien conmigo desde hace un tiempo , pero empiezan a sobrarme muchas cosas, ¡tantas! que pesan demasiado para poder caminar con comodidad. Es curioso , necesito a todo el mundo y a nadie a la vez. y en esa lucha ando entre alma y cuerpo, como si el alimento de uno de ellos fuera el veneno para el otro. Alguien se reirá al leer esto, pero me gustaría irme a un convento , para dedicarme a mi mismo durante todas las horas del día y de la noche, y escribir, lo que pienso, lo que dudo, lo que intuyo, lo vivido y lo deseado. No es huir, es querer volver al comienzo de las cosas, al yo más íntimo y desnudo de toda la parafernalia que nos domina hoy día. Los teatroa llenos son lo opuesto a la mística. Quiero pensar sin religiones que me encadenen, sin televisiones que quieran ordeñarme el cerebro, solo conmigo mismo, alejado de todo eso que me despista del camino que tengo que seguir, aunque no sepa muy bien cual es. Hace unos años que empezó este languidecer del alma, como si me llamara para que le atienda un poco más de lo que hago, pero la prisa, esa enemiga de la vida, me ha metido en un torbellino del cual es difícil salir. Se que tengo amigos que me quieren, personas que me admiran, y claro está muchos que no me tragan ni me entienden, para ellos mis respetos y mi olvido, nada puedo hacer para que cambien de opinión sobre mi. A los que entran en este bloc, daros las gracias por demostrarme que no estoy solo, y que aún con errores y faltas, leéis estas cosas mías que me acercan a los pájaros en su libertad. Siempre hay alguien que te escucha, reza el título de todo esto, pero muchas veces, el oyente duda seriamente de si es necesario. Os siento muchas veces en mi interior, y noto dolor y tristeza, pero espero que estas cosas mías os dejen respirar en mi bosque con la misma libertad con la que los he escrito.